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Cómo preparar Ice Matcha Latte
El ice matcha latte combina la intensidad vegetal del té matcha con la frescura y cremosidad de la leche fría, dando como resultado una bebida equilibrada y refrescante. A diferencia del matcha caliente, la versión fría resalta las notas más suaves y dulces del té, ofreciendo una experiencia ligera, limpia y especialmente agradable en climas cálidos, sin perder el carácter umami del matcha.
Utensilios recomendados
- Chawan (cuenco) Un bol de cerámica ancho facilita el batido del matcha.
- Chasen (batidor de bambú) Herramienta fundamental para disolver el matcha y crear una espuma suave.
- Chashaku (cucharilla de bambú) Ideal para medir la cantidad correcta de matcha en polvo.
- Tamiz fino (opcional, pero recomendado) y espumador de leche
Ingredientes
- 1½–2 cucharaditas de matcha ( Si lo quieres intenso, si lo quieres más suave con una cucharadita bastará)
- 30–40 ml de agua caliente
- 150–200 ml de leche
- Hielo al gusto
“En bebidas frías, la disolución inicial del matcha es crítica. Nunca añadas el matcha directamente a la leche fría: siempre crea primero la pasta con agua caliente para preservar textura, color y perfil umami.”
Paso 1
Enfría el cuenco o vaso
Antes de preparar el matcha, enfría el cuenco (chawan) o el vaso donde lo vayas a servir. Puedes hacerlo añadiendo agua fría o hielo durante unos segundos. Este paso ayuda a mantener la bebida fresca desde el inicio y evita que el matcha pierda vivacidad al contacto con el hielo. Desecha el agua o el hielo antes de continuar.
Paso 2
Tamiza el Matcha
El matcha tiende a compactarse, especialmente en preparaciones frías donde la disolución es más exigente. Tamizarlo previamente permite airear el polvo, eliminar grumos y asegurar una mezcla homogénea. Este paso es clave para evitar partículas sin disolver y lograr una textura limpia y sedosa.
Paso 3
Añade el Matcha al cuenco.
Coloca el matcha tamizado en el centro del cuenco o vaso. Tradicionalmente se utiliza un chashaku para dosificar la cantidad adecuada, lo que garantiza precisión y consistencia. Depositar el matcha de forma limpia facilita su disolución antes de añadir el líquido.
Paso 4
Disuelve el matcha con poca agua
Añade una pequeña cantidad de agua caliente (no hirviendo, aprox. 70–80 ºC) sobre el matcha. Mezcla suavemente con el chasen o un batidor pequeño hasta formar una pasta lisa y sin grumos. Este paso permite una disolución uniforme antes de enfriar la bebida.
Paso 5
Añade hielo y leche
Incorpora hielo al recipiente y vierte la leche o bebida vegetal fría poco a poco. La adición gradual ayuda a mantener el equilibrio del matcha y evita choques bruscos de temperatura que puedan afectar al sabor. Mezcla suavemente hasta integrar.
Opcional: añade endulzante al gusto (sirope de agave, azúcar líquido, miel disuelta).
Paso 6
Ajusta y mezcla
Remueve ligeramente para homogeneizar la bebida. El resultado debe ser un iced matcha latte equilibrado, refrescante y cremoso, con el sabor del matcha bien definido y sin grumos.