Cuando pensamos en el té verde japonés, solemos imaginar una infusión de color verde brillante, con aromas vegetales, notas marinas y una marcada sensación de umami. Matcha, Gyokuro y Sencha representan esa imagen reconocible del té de Japón. Sin embargo, el Hōjicha (también escrito Hojicha e incluso Houjicha) muestra una cara completamente distinta de la cultura japonesa del té.
Su infusión no es verde, sino ámbar o marrón rojiza, dependiendo en gran medida del nivel de tostado y origen de la materia prima. Sus aromas recuerdan al pan tostado, los frutos secos, el cacao, el café suave y el caramelo, recordando más al registro aromático del café, que del propio matcha. Presenta poca astringencia, un amargor muy moderado y una sensación especialmente cálida y reconfortante.
Aunque pueda parecer una categoría diferente, el Hōjicha sigue siendo un té verde, ya que no se fermenta. Lo que transforma radicalmente su personalidad es el tostado.
¿Qué es el Hōjicha japonés?
El Hōjicha es un té verde japonés tostado a alta temperatura después de haber pasado por las fases habituales de elaboración del té. Como sucede con la mayoría de los tés verdes japoneses, las hojas se someten primero a vapor para detener rápidamente la oxidación enzimática. Posteriormente se enrollan, se secan y, en muchos casos, se clasifican. Una vez estabilizado el té, las hojas o los tallos se tuestan.
Este proceso modifica el color, la composición y, sobre todo, el perfil aromático de la materia prima. La frescura vegetal característica del Sencha deja paso a aromas cálidos, dulces y tostados.
Por ello, el Hōjicha puede definirse como la expresión más evidente del papel del fuego dentro del té verde japonés.
Origen del Hōjicha: un té nacido en Kioto
El origen moderno del Hōjicha suele situarse en Kioto durante la década de 1920.
La explicación más extendida señala que algunos comerciantes comenzaron a tostar hojas, tallos y fragmentos de té que tenían menor valor comercial. De este modo podían aprovechar mejor la materia prima y crear un producto agradable, aromático y fácil de consumir.

El tostado reducía la percepción de amargor y desarrollaba una fragancia intensa que podía reconocerse incluso desde la calle. La técnica se popularizó rápidamente entre los comercios de té de Kioto y terminó extendiéndose por todo Japón.
El Hōjicha nació, por tanto, de una lógica de aprovechamiento, pero con el tiempo se convirtió en una categoría con identidad propia. Actualmente existen desde Hōjicha cotidianos y económicos hasta elaboraciones premium realizadas con hojas o tallos de gran calidad.
¿Con qué hojas se elabora el Hōjicha?
No existe una única materia prima para elaborar Hōjicha. El nombre hace referencia al proceso de tostado y no a una variedad concreta de té.
Entre las bases más habituales se encuentran:
Hōjicha de Bancha
El Bancha se obtiene normalmente de hojas más maduras y de cosechas posteriores a la primera recolección. Estas hojas presentan mayor tamaño, más fibra y, por lo general, una concentración inferior de cafeína y aminoácidos que los brotes jóvenes.
Es una de las materias primas más tradicionales para elaborar Hōjicha. Suele producir infusiones suaves, ligeras y con un carácter tostado directo.
Hōjicha de Sencha
Cuando se parte de un Sencha, el resultado puede conservar mayor complejidad vegetal y una estructura más marcada.
La calidad final dependerá de la cosecha, del cultivar, del origen de la hoja y de la intensidad del tostado. Un tostado delicado puede mantener cierta frescura, mientras que uno más profundo desarrollará notas de café, cacao y madera.
Hōjicha de Kukicha o tallos
El Kukicha está compuesto fundamentalmente por tallos y pecíolos separados durante la clasificación del té.
Los tallos reaccionan de manera diferente al calor y pueden desarrollar aromas particularmente dulces, cremosos y avainillados. Cuando proceden de tés de sombra, como Gyokuro o Tencha, pueden ofrecer una complejidad notable.
Este tipo de Hōjicha recibe en ocasiones nombres específicos, como Kuki Hōjicha, y puede encontrarse entre las elaboraciones más elegantes de la categoría. El Hojicha de Genbu procede íntegramente de esta materia prima (tallos y tencha de camelia previamente sombreados), de ahí su mayor delicadeza y menor astringencia respecto a otros Hojichas más económicos.
Hōjicha de primera cosecha
Aunque tradicionalmente se relacionaba con hojas maduras o materiales secundarios, actualmente algunos productores utilizan hojas de primera cosecha para elaborar Hōjicha de alta gama.
Estas versiones pueden mostrar mayor dulzor, más cuerpo y una textura especialmente refinada. Sin embargo, la utilización de una materia prima superior no garantiza por sí sola un mejor resultado: el tostado debe adaptarse cuidadosamente a las características de cada hoja.
Cómo se elabora el Hōjicha: el proceso de tostado
El elemento decisivo en la elaboración del Hōjicha es el tostado. Las hojas pueden tostarse en tambores giratorios, máquinas de aire caliente o equipos específicamente diseñados para distribuir el calor de manera uniforme. En producciones tradicionales también se han empleado recipientes de porcelana o sistemas calentados con carbón.
Los estudios sobre té verde japonés tostado sitúan habitualmente el proceso aproximadamente entre 160 y 180 °C, aunque la temperatura, el tiempo y el sistema pueden variar considerablemente según el productor y el estilo buscado.
El tostado debe ser rápido y controlado. Si es demasiado ligero, pueden mantenerse notas vegetales que no siempre se integran bien con los aromas tostados. Si es excesivo, el té puede resultar plano, carbonizado o amargo.
¿Por qué el Hōjicha huele a frutos secos, cacao y caramelo?
Durante el tostado se producen numerosas transformaciones químicas. Entre ellas destacan las reacciones de Maillard, que tienen lugar cuando determinados azúcares reductores reaccionan con aminoácidos bajo el efecto del calor.

Estas reacciones generan nuevos compuestos aromáticos y pigmentos oscuros. El tostado también favorece la aparición o concentración de diferentes familias de moléculas volátiles, como las pirazinas, pirroles, furanos, aldehídos…
Las pirazinas están especialmente asociadas a aromas especiadas como el pimentón e incluso cacao y pan tostado. Los furanos pueden aportar recuerdos de caramelo, azúcar tostado y pan horneado. Por este motivo, dos Hōjicha elaborados con una materia prima similar pueden ser muy diferentes cuando cambian la temperatura o la duración del tostado.
Tipos de tostado del Hōjicha
Aunque no existe una clasificación oficial universal, los Hōjicha pueden agruparse de forma orientativa según la intensidad del tostado.
Hōjicha de tostado ligero
Conserva parte de la identidad original de la hoja. Puede presentar notas de cereal, flores secas, hierbas suaves y frutos secos frescos. Suele tener mayor delicadeza y una sensación menos ahumada.
Hōjicha de tostado medio
Es probablemente el estilo más equilibrado. Combina aromas de avellana, pan tostado, caramelo y madera con una textura suave. Resulta versátil tanto para beber solo como para acompañar alimentos.
Hōjicha de tostado intenso
Presenta un color más oscuro y aromas próximos al café, el cacao, el carbón vegetal o el azúcar quemado. Un buen tostado intenso debe conservar dulzor y limpieza. Nuestro Genbu Hojicha ha sido elaborado mediante un tostado moderadamente intenso para fijar mayores aromas de tueste y acercarse al perfil más tradicional del café.
¿A qué sabe el té Hōjicha?
El perfil sensorial del Hōjicha depende de la materia prima y del tostado, pero normalmente presenta un color ámbar, cobrizo o marrón rojizo, con aromas de cereal y pan tostado, notas de avellana, nuez o castaña y recuerdos de cacao, café suave o caramelo. Suele tener baja astringencia respecto al matcha y un amargor moderado o prácticamente inexistente. Su cuerpo es ligero o medio y con un final cálido, dulce y tostado.
A diferencia de un Sencha o un Gyokuro, el Hōjicha no suele destacar por su carácter marino, herbáceo o intensamente umami. El tostado reduce la percepción de las notas verdes y transforma parte de los compuestos responsables del sabor y el aroma.
También disminuye la presencia de algunas catequinas y, con ello, la sensación de astringencia.
Hōjicha y cafeína: ¿tiene realmente poca cafeína?
El Hōjicha suele describirse como un té bajo en cafeína, pero esta afirmación necesita algunos matices.
Su contenido depende de:
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La edad de las hojas.
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El material utilizado.
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La época de cosecha.
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La proporción de hojas y tallos.
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El cultivar.
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La intensidad del tostado.
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La cantidad de té utilizada.
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La temperatura y el tiempo de infusión.
Los brotes y las hojas jóvenes suelen contener más cafeína que las hojas maduras. Por eso, un Hōjicha elaborado con Bancha de cosechas tardías suele partir de una materia prima naturalmente menos cafeinada que un Matcha de primera cosecha. Por ello nuestro Hojicha es seleccionado a partir de brotes y hojas de verano y otoño, reduciendo más la cafeína.
El tostado puede contribuir a reducir la cafeína, pero la baja concentración del Hōjicha no se debe exclusivamente al calor. También está muy relacionada con la utilización tradicional de hojas maduras y tallos.
Como orientación general, una taza de Hōjicha infusionado suele aportar aproximadamente entre 5 y 20 mg de cafeína, aunque determinados productos y preparaciones pueden quedar fuera de ese intervalo.
No debe considerarse un té completamente libre de cafeína, pero en algunos casos la concentración de cafeína es similar a la de un café descafeinado (entre 2 y 8 mg). Los parámetros analíticos de Genbu Matcha, sitúan nuestro nivel de cafeína entre 15 y 20 mg por cada taza de 2 gr.
L-teanina en el Matcha y el Hōjicha
La L-teanina es un aminoácido exclusivo del té (Camellia sinensis) y uno de los principales responsables de su dulzor y del característico sabor umami.
La planta sintetiza la teanina en las raíces y la transporta hasta los brotes. Cuando las hojas reciben luz solar, parte de esa teanina se transforma en catequinas. Por ello, los tés cultivados bajo sombra, como el Gyokuro y el Tencha (la materia prima del Matcha), conservan una concentración mucho mayor de este aminoácido.
¿Cuánta L-teanina contiene el Matcha?
El contenido varía según la calidad, el cultivar y el grado de sombreado, pero una preparación de 2 gramos de Matcha suele aportar entre 20 y 50 mg de L-teanina. En los Matcha de mayor calidad se han llegado a medir hasta 44,6 mg por gramo.
¿Y el Hōjicha?
El Hōjicha contiene bastante menos L-teanina. Habitualmente se elabora con hojas más maduras o con Bancha, que ya presentan una menor concentración de aminoácidos, y además el proceso de tostado degrada parte de la teanina al participar en las reacciones responsables de los aromas tostados.
Como resultado, una taza de Hōjicha suele aportar solo unos pocos miligramos de L-teanina, muy por debajo de los valores habituales del Matcha.
¿La L-teanina hace que la cafeína del Matcha se absorba más lentamente?
Es frecuente afirmar que la L-teanina ralentiza directamente la absorción de la cafeína y evita el descenso posterior de energía. Esa explicación está muy extendida comercialmente, pero resulta demasiado simplificada.
La evidencia disponible apunta a que la combinación de cafeína y L-teanina puede favorecer determinados aspectos de la atención, la vigilancia y el rendimiento cognitivo.

Sin embargo, esto no significa necesariamente que la L-teanina modifique de forma sustancial la velocidad de absorción intestinal de la cafeína.
La sensación más estable que algunos consumidores atribuyen al Matcha puede estar relacionada con varios factores:
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La dosis moderada de cafeína.
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La interacción funcional entre cafeína y L-teanina.
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La presencia de otros aminoácidos y polifenoles.
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La forma de consumo.
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La sensibilidad individual del consumidor.
Por tanto, resulta más riguroso hablar de una interacción entre cafeína y L-teanina sobre la atención y la percepción de la estimulación, y no de una liberación lenta de cafeína plenamente demostrada.
¿Es mejor el Hōjicha o el Matcha?
No existe una opción universalmente superior. Son tés pensados para experiencias diferentes.
El Matcha puede ser más adecuado para:
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Comenzar el día.
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Mejorar la sensación de alerta.
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Practicar actividad física.
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Buscar intensidad, umami y textura.
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Consumir una elevada concentración de compuestos de la hoja.
El Hōjicha puede ser más adecuado para:
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La tarde o la noche.
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Personas sensibles a la cafeína.
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Acompañar comidas.
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Buscar una infusión cálida y poco astringente.
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Sustituir bebidas con aromas de café o cacao.
El Matcha expresa la concentración, la sombra y el umami. El Hōjicha expresa la transformación térmica, el tostado y la calidez aromática.
Beneficios del Hōjicha: qué puede afirmarse realmente
Como té verde, el Hōjicha conserva cafeína, aminoácidos, minerales y diferentes compuestos fenólicos. Sin embargo, el tostado transforma o reduce parte de las catequinas presentes en la hoja original.
Esto significa que no debe presentarse automáticamente como una bebida más antioxidante que otros tés verdes.
Entre sus características más relevantes se encuentran:
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Baja astringencia.
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Menor concentración habitual de cafeína.
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Buena tolerancia sensorial.
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Aroma intenso sin necesidad de aromatizantes.
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Facilidad para acompañar alimentos.
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Posibilidad de consumirse caliente o frío.
Algunos estudios experimentales han observado efectos del aroma del Hōjicha sobre la sensación de relajación, la concentración o la respuesta fisiológica, pero la evidencia todavía es limitada y no permite atribuirle propiedades terapéuticas específicas.
Su principal valor reside en ser una bebida agradable, versátil y, por lo general, menos estimulante que el Matcha.
Cómo preparar Hōjicha correctamente
El Hōjicha admite temperaturas más elevadas que muchos tés verdes japoneses.
Una preparación básica puede realizarse con:
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3-4 gramos de Hōjicha.
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150-200 ml de agua.
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Temperatura de 85-95 °C.
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Tiempo de infusión de 30-60 segundos.
Las hojas pueden reinfusionarse una o dos veces, aumentando ligeramente el tiempo.
Un Hōjicha de tostado intenso puede prepararse con agua prácticamente hirviendo. En cambio, un Hōjicha delicado de primera cosecha o de tallos de Gyokuro puede expresarse mejor entre 80 y 90 °C.
Cómo preparar Hōjicha en frío
Para una infusión fría pueden utilizarse:
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8-10 gramos de Hōjicha.
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1 litro de agua fría.
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Entre 2 y 6 horas de reposo en el frigorífico.
El resultado suele ser dulce, ligero y refrescante, con menos amargor que una extracción caliente prolongada.
También puede hacerse una infusión rápida sobre hielo, utilizando una concentración mayor de hojas y vertiendo el té caliente directamente sobre cubitos.
Hōjicha latte y Hōjicha en polvo
El crecimiento internacional del Hōjicha está muy relacionado con su presentación en polvo.
El Hōjicha powder se obtiene moliendo hojas o tallos previamente tostados. Aunque visualmente puede recordar al Matcha, no es Matcha tostado en sentido estricto, salvo que la materia prima utilizada sea realmente Tencha.
El Hōjicha en polvo se emplea en:
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Hōjicha latte.
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Helados.
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Chocolates.
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Bizcochos.
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Cremas.
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Galletas.
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Batidos.
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Repostería japonesa y occidental.
Su perfil de cacao, frutos secos y caramelo combina especialmente bien con leche, bebidas vegetales, vainilla, chocolate blanco, sésamo, castaña y frutas maduras.
El Hōjicha, la cara tostada del té japonés
El Hōjicha demuestra que el té japonés no se limita al color verde, al carácter vegetal o al umami.
Su identidad nace de la interacción entre la materia prima y el fuego. El tostado transforma hojas y tallos en una bebida aromática, suave y profundamente reconfortante.
Frente a la concentración y la energía del Matcha, el Hōjicha ofrece una experiencia más serena. No pretende competir con él, sino mostrar otra dimensión de Camellia sinensis.
Es el té de los aromas cálidos, de las sobremesas y de las tardes tranquilas. Un producto que nació como una forma inteligente de aprovechar la hoja y que hoy representa una de las expresiones más singulares, accesibles y gastronómicas del té japonés.